lunes, 30 de agosto de 2010

elotro

Este poema es un homenaje a las personas que luchan con su ingenio, con su amor y con su sexo para matar a la rata rutina.


A veces,
el otro
(ese que vive
contigo),
se olvida de
abrazarte por
detrás mientras
tú,
por ejemplo,
sofríes
ajitos.

A veces,
también,
el otro
(ese que antes
te hacía el
amor en la
escalera)
se sorprende
de que le
metas,
con lujuria
(habrá una cosa
más
tierna),
la mano
en la bragueta.

Y a veces,
el otro
(ese que
te preguntaba
si necesitabas
ayuda y
te besaba
con la lengua
cada vez que te
acercabas),
te dice:
mira que eres
pesada,
no ves que
la gente
nos mira.

De tanto
como has cambiado,
realmente
estoy,
últimamente,
pensando en
otro.




yolandaquecuenta

jueves, 26 de agosto de 2010

hoymetransparento

Hoy,
me transparento…

A través de
mis venas
veo la
sangre y la
grasa
galoparme.

Veo,
con nitidez,
todo lo que se
destila
dentro de
mí.

Tus besos,
por ejemplo,
que atraviesan
mis canales y
mis puertos
y dejan seca
mi
cordura.

Veo,
también,
a mis
hijas
mamando de mi
sonrisa
como alimento
cardinal.

Lo que no
veo,
aunque me aúpe
dentro de mí
misma,
(incluso me he
comprado unos
zapatos rojos
de tacón para estar
más alta)
es mi futuro.

Qué extraño,
me transparento
sin futuro…

Será que
mi cerebro,
además de ser
un helado de
chocolate
caliente,
es un
presente
continuo.



yolandaquesedejaver

jueves, 12 de agosto de 2010

megustanlasmuñecas

Recuerdo
mi boca abierta
desmenuzando el
último beso
de tus labios
(volvíamos de tu
apartamento,
ese que colgaba
de tu cielo
y de mis
piernas).

Recuerdo la
noche párvula y
el paseo
por las estrellas
(y tu mano
atravesando
mis rizos
y mis venas).

Y ese
escaparate,
con una muñeca
de trapo
que me
conquistó:
¡me encanta!
te dije,
apretando muy
fuerte
los ojos.

Recuerdo
tu R11 rojo
nuevo
celebrando mi
dieciséis
cumpleaños.
El asiento
de atrás,
mis braguitas
blancas salpicadas
de un encaje
adolescente y,
en el suelo,
la muñeca
de trapo
envuelta en un
papel rojo
estampado
con nuestro
futuro.



yolandaquejuega

jueves, 5 de agosto de 2010

recordandocomoolvidarte

Estoy recordando
como olvidarte.

Rastreo mis
neuronas con
los dedos
(morados,
de tanto aguantarme
la sangre)
y encuentro
la fórmula
perfecta.

La miro y
me la aprendo de
memoria.
Ahora ya estoy
lista.
Es fácil.

Comienzo
arrancándome las
orejas para
no oír tu
voz tan
cruelmente
dulce
(antes te devuelvo
los pendientes de
turquesas
que me regalaste
con tu primer
sueldo).

Después me
sello las
piernas con
clavos y
madera
(si tus manos
no pueden
entrar,
no hay riesgo
de
incendio).

Y no me olvido
de mi boca.
No…

La rellenaré
de sal y
de vinagre
para que no
quieras
volverme
a besar.

Ya ves,
te dije
que olvidarte
era muy
fácil:
sólo he de
recordarte.


yolandamatemática

lunes, 2 de agosto de 2010

nasrinprincesa

Nasrin retuerce
con sus dedos
la seda roja
de su vestido
de fiesta.
Sus pequeñas
manos,
decoradas con
henna,
anuncian su
boda.

Sus hermanas
la miran
desde lejos
(estando tan
cerca)
y sobre su frente
un rubí de
plástico le
refleja el
futuro demasiado
cerrado.

Nasrin es
una noviaprincesa
que hoy
no sonríe.

Casar a una
niña de doce
años,
debería pagarse
con la
patria potestad.



En Pakistán, comprar una mujer cuesta lo mismo
que la multa que el estado te impone por hacerlo: 120 euros.

Foto de Samuel Rodríguez http://www.srodriguezphoto.com/ que ha iluminado mi poesía con sus ojos detrás de la cámara.



yolandaquetieneunahijaconesosdulcesaños