domingo, 31 de mayo de 2009

¿lavanidad o laluna?...

Este mundo de blogtierno me atrapa, me acerca al cosmos más irreal a través de un sinfín de átomos reales que forman la vida. Nuestra vida diaria.
Y me permite,
a través de una frágil vena
abierta en mis ojos,
ver todo desde arriba
para poder luego contároslo…

Pero tengo un amigo que me dice que esto es pura vanidad. (Qué palabra más cercana y más fea…)
Vanidad porque opina que si escribo aquí es para recrearme en mí misma, en mi cerebro infectado de versos y miel, en mi pura vida, aireándola como un encaje de azúcar.

Pero yo no cuento mi vida,
yo cuento lo
que mi vida
siente.
Que es diferente…

En todo caso, es una discusión eterna lo de la vanidad porque todos la tenemos y os juro que cada mañana me ensayo para pisarla con mis uñas,
para estrujarla con mis logros (a base de esfuerzo y trabajo)
y decirle
que si entra,
la mataré.

Y le dije a mi amigo que os hablaría de esto. Del blog que él llama la vanidad y yo laluna…

Y para terminar con esta idea de la que me gustaría que opinárais, os dejo un poema que habla de mí
(¿jodida vanidad?…)


……………….


Cuando era pequeña
coleccionaba llaveros,
cartas,
libros,
y novios.

Cuando me caí
en esta mujer,
según los cánones
sociales,
(puta frontera),
coleccioné tampax,
sueños,
más libros,
y lágrimas.

Y ahora,
cuando me siento
en la madurez
de mi sombra,
colecciono risas,
hijas,
amigas,
pimientos,
y besos.


yolandaqueluchaconlavanidad

jueves, 28 de mayo de 2009

mitaxistarosi

Tengo un ramalazo egoísta que me lleva a apropiarme del alma de las personas que me gustan, de chupar su corazón y mantenerlo ( caliente) entre mis dientes, una vez que he descubierto su hermosura,
su luz…

Así pues, tengo en mi paladar, un sinfín de usuras (poetas, amas de casa, actores, utópicos, panaderos…) y en Valladolid acabo de morder la aorta sensible de una taxista…
Rosi es rubia y tiene unos ojos verdes (a través del espejo retrovisor son campos ardientes). Me recogió en el hotel (estaba de promo del libro de ¡a jugar!) y me llevó a la salida de Valladolid.
Hablamos y hablamos, tanto que apagó el taxímetro y me llevó más lejos de lo que habíamos acordado.
En este camino (carrera emocional para ambas), ella me habló de su vida. Rosi es fuerte y se tatúa sonrisas y lágrimas. (Cuando se murió su madre, se tatuó mami).

Y mitaxistarosi es frasista… hace frases hermosas. Así que le dije que podía hacer más bella la vida de Valladolid regalándoselas a sus clientes: ¿quiere usted que le regale una frase para que su dia sea más lindo? ...

Rosi, escurrida de amor, ha luchado contra la vida y ha sido herida de muerte por sus amigos y familiares.
Por esto hoy,
en honor a esos sueños que compartimos
ayer,
quiero regalarle
un poema
sobre la amistad
rajada…



A estas alturas
de mis huesos,
me duelen las costillas
de tanto cargar
con la huída
de los que amé.

Culpable,
soy culpable.
Por eso
mis amigos
me abandonan…

Culpable de amar
sin pedir perdón y
de abrazar,
con todas mis fuerzas,
sin medir las explosiones
de calor.

Culpable,
-también-
de abrir los ojos
para cerrar las manos
estrujando con ellas,
hasta sangrar,
los momentos
infames que sufrimos
juntos.

Culpable,
-como no-
de no medir mi emoción
ni mi risa,
abriendo mi alma
delante de sus sueños
(como una imbécil
sin prisa).

Y culpable
de traición.
A mi propio lomo
de mujer arco,
que tensa sus venas
en cada batalla perdida.
En cada desprecio
ajeno.

Y ahora,
amigos que
aún roéis
mis sobras
de amor,
lo siento,
recojo la
mesa
y
el
corazón.

lunes, 25 de mayo de 2009

mipadrepiensa

Se sentaba en ese sofá de flores rojas que en lugar de hundirse, se henchía orgulloso de seguir vivo después ser apaleado por siete hijos.
Miraba al infinito (ese país tan romántico donde siempre quise vivir) y movía su taza de café con leche (corto). Primero a la derecha, luego a la izquierda. Así inagotablemente, al menos durante diez o quince minutos.
Todos los días de su vida…

Os presento a mi padre. El año que viene cumple ochenta y tiene una caravana que le compró a un jippy donde de vez en cuando viaja. Este año ya ha reservado en su alma tres semanas para recorrer Grecia. Irá en tren y en barco. Se hospedará en colegios mayores y hostales de cama y desayuno. No habla inglés y el francés le corre a duras penas por las canas. "Pero el idioma no importa, hija, no me vengas con tonterías y remilgos..."
Después, a su vuelta se irá (en su coche, con tantos años como su reloj) a Portugal. Al norte, allí estará una semana en algún sitio que ha alquilado.

Y cada mañana, cuando yo (niña con este cuerpecito aún sin terminar) le preguntaba: ¿que haces papá moviendo tanto el café?, él contestaba (y contesta):
pensar, hija, pensar...
Si pensáramos cada día
el mundo sería más
hermoso.

Así que en eso estoy, luchando con los que me dicen que a veces me pierdo en mí misma, contra los que me gritan que si no me entero de que la vida es más rápida, o de los que no entienden que
me importe un coño que
no se llevan los
pantalones de
campana...

Eso sí, os aseguro que cuanto más penséis y miréis el romántico país del infinito, más en paz estaréis...


Este poema se lo hice hace tiempo (es el único que le gusta porque dice que mi poesía es muy verde...)


Mi padre tiene -30 años.
Contando con los + 45 que su cuerpo enseña
le salen 75.

Y se indigna
si el banco no le da un préstamo
a 20 años.

Se lamenta
de que la ciática batida con el sintrom
no le dejan correr el París-Dakar;
que la furgoneta que le compró
aquel verano al vecino alemán,
llora plantada en el jardín.

Mi padre me enseñó
que la vida te la remiendas tú,
igual que un bordado,
y que besar a la gente con el labio hipócrita,
es pecado.

Y me inyectó en la sangre
la letra excitada,
el ahorro de enemigos
y la pasión derrochada.

Y un día,
cuando se vaya,
me enseñará que la muerte
solo existe para los que no aman.


yolandaquepiensa

viernes, 22 de mayo de 2009

mimomento

Me reconozco adicta a este momento:
He almorzado (después de cocinarme para mí sola algo exquisito). He bebido una copa de vino tinto (como cada día) y ahora, mientras me tomo un té con hierbabuena que cultivo y oigo música árabe, escribo...

Este es mi momento favorito, el que precede a la corta siesta por la que me dejo seducir antes de que lleguen mis haditas del colegio (con sus mochilas, amores, desayunos, inglés y tenis, enfados, deberes y a veces, hasta piojos...)
Es mimomento.

Pronto llega verano y he de preparar el campo de batalla emocional para no sufrir heridas de muerte en este palaciodepapel. Mi estudio está en el salón, separado (esto es algo romántico porque no sirve para nada) por una cortina de terciopelo rojo (vino) que (largúisima) dejo caer a lo largo del suelo como si llorara. Pero en verano, las hijas de mi vientre y de mis pechos, no tienen colegio...

Y he de comenzar a parir el plan de defensa de mi castillo intelectual y vital: mi espacio.
Y para que os hagáis una idea, os dejo con un poema que a algunas (o a algunos que en esto también hay chicos) os sonará...



Son las doce y media

de la mañana.
En la editorial
esperan la última
página
de la revista.
Hoy,
hablaré de tí.

Y yo,
con el delantal rojo
de Portugal,
mientras escribo,
cocino lentejas.
- Con chorizo y verdura,
por favor-.

Mi hija se acerca enfadada.
El traje de baño
no le cierra a la barbie.
¿Puedes ponérselo tú
mamá?.
Sonrío y la miro.
A la mierda la idea
que estaba pariendo…

Vuelvo a la letra
que se desgasta
perezosa
entre mis dedos.
Suena el reloj
de la cocina.
Hace 30 minutos
que hierven las lentejas.
Espera un poco,
le digo al aire.
Y este,
sin nerviosa
espera,
me responde
en silencio…

Retomo la idea
que ya no es
original,
ahora son unas enormes
ganas de gritar.

En mitad del nuevo
parto,
llama mi madre
a la puerta.
¡Ding
dong!...
¿puedes recoger tú a papá?

Son las dos
y media.
Coqueta mañana…
La barbie se baña
en el jardín.

Bonito traje.

Y yo,
(sigo con el delantal)
por fin,
he terminado
la página.

De pronto pienso
que algo tenía
que salir mal.
Se han quemado
las lentejas.

Suerte que yo
aún no…


yolandaquepreparaunplan

martes, 19 de mayo de 2009

lachicadeantonio

Mi sobrina Charo es una de las mujeres más hermosas que conozco. Y digo hermosa desde dentro, desde este mar que me crece en el cerebro arrollando cualquier vestigio de fósil inútil que se interpone en mi camino.
Bella en toda su dimensión. ¡Lo afirmo! (como diría mi padre, joder...)

A mi sobrina Charo se le ha muerto Antonio. Ya sé que Antonio Vega se ha muerto para todos pero a ella se le ha muerto solita...
Y nadie mejor que yo la entiende, y le extiende sus llagas aún abiertas por la misma visitante negra y jodida que se me llevó a mi Ángel (gonzález).

Ella creció con los versos y la dulce voz de este Vega y ella se hizo mujer con sus canciones. Y hoy, después de tantos días, sigue llorando...

Y yo,
que lloro con Disney,
me inundo de
nuevo...

Este fin de semana me grabará un cd con los mejores temas de su Antonio (que repito no es el mismo que el de otros, cada uno tenía a uno diferente y el de mi sobrina (la bella) era cojonudo).
Se lo agradeceré eternamente
porque regalar
sentimientos es
regalar un trozo de tu alma.

Para dejar a mi niña con sus lágrimas, cuelgo este poema que le hice hace tiempo, cuando me contó una historia muy hermosa.
Os la regalo hoy,
noche de
llagas...



Querido amante…

Estas letras
serán las últimas
que te escriban mis venas.
En su tinta
van las lágrimas
de mis manos
y de mi cuerpo,
amputado
de tanta esperanza robada.

Querido amante…

no puedo seguir
muriendo así.
No quiero
y no debo.
La traición se paga con el odio.

Por eso,
querido amante,
tengo que decirte adiós.
No volveré a llamarte,
ni siquiera,
a pronunciar tu nombre
con mis labios.
Enterraré mi boca
en el olvido
y lapidaré
las palabras hermosas
que me has dicho.

Pero así,
querido amante,
limpiaré mi sangre
de mentiras
y él,
mi compañero de vida,
será feliz.

Adiós
amor,
no contestes,
por favor…

Querida amante…

sólo una frase
que resume,
a tu sincera carta,
mi contestación:
A todo,
te digo
que no…


yolandaconcharo

sábado, 16 de mayo de 2009

miperdón...

Me pides perdón;
como si yo tuviera
la capacidad
de perdonar…

Te miro como
un animal en alerta y
me retraigo entre
mis huesos,
clavándome en los
ojos
mi propia espina
dorsal.
—De tanto llorar—.

Como una anciana
me levanto de
mis dudas;
dejo tirado en el
suelo
el recuerdo de tu
mentira,
la frágil y violenta
mañana que me
arrancó la
vida.

Pero no puedo andar;
tengo demasiados
remiendos en el corazón,
demasiados clavos
(y besos)
atravesándome
el esternón.

Y vuelvo aquí
para decirte,
con toda la fuerza
de mi sangre,
que el perdón
no existe
si no lo sobrevive
el olvido.

domingo, 10 de mayo de 2009

miedo

tumiedo, mimiedo, nuestromiedo, el miedo...

Llego por fin al portal de mi tía. Madrid a mediodía en un bloque de pisos "bien". Toco el timbre. No me oyen. Una señora se acerca con su llave, abre la puerta y me mira. En el portero se oye: ¿quien es?. Yo, tía, soy yo... y paso sonriendo, detrás de la señora.

Huelo a tensión, el recorrido hasta el ascensor va agrietando el aire derretido. Lo bate, en el cerebro de esa señora, en dudas. Miro mi chupa de cuero vieja (la heredé de mi padre cuando era motero) y mi pelo enfadado.
Hola, se oye una voz que surge del aire: soy el miedo...

Cuando la señora abandona el ascensor pienso en mi vecina. A estas horas ha debido de quitarse ya la bata y su acera estará mucho más limpia (por siempre) que la mía.
Cuando se acerca algún extraño, ella, alegre, le pregunta si es del barrio y que busca.
Yo,
en Madrid,
hoy,
era una extraña
y
nadie me
lo preguntó.

Las ciudades grandes se han empapado de miedo. Las pequeñas siguen usando batas de guatiné, escobas de pelo largo
y vecinas que te invitan
a tomar
el té.

Y a veces, muchas veces, más de cuatro veces, te cuentan sus historias de sexo mientras te dan,
por ejemplo,
la receta del suflé...


Mi vecina
guarda el sexo
en la cabeza.
O al menos
eso me cuenta ella.

Y su marido
ya no la quiere
porque no se le alegra,
el miembro.
O al menos
eso reflexiona ella.

Dice
que todos los hombres
son iguales
cuando llegan a viejos.
Si el pene
no baila,
se les arruga el amor
y florece
el desprecio.

Que las mujeres
nos abrimos más,
-de mente-
y el corazón
nunca envejece.

Que ella lee mucho
sobre eso,
y lo ve en la tele.
Que muerta la erección,
el hombre
no sirve,
pa ná…


yolandaqueadoralasvecinasquebarrenlacalle

miércoles, 6 de mayo de 2009

misestornudos...

Me ocurre muy a menudo, cada vez que estornudo en lugar de escupir esa desagradable saliva, inundo todo de besos...
No puedo salir a la calle cuando hace frío, ni cuando hay demasiada luz. Cualquier cambio en mis sensores olfativos me producen un gran estornudo y claro, miles y miles de besos salen disparados de mis labios instalándose en todos los sitios (incluidas las personas) que están cerca de mí…

He pedido consejo al panadero de mi barrio. Él utiliza mucho amor en su profesión y me ha dicho (no sé porqué) que cuando tenga que estornudar que me vaya a su panadería, que él se encargará de guardar todos los besos en un saco para aprovechar la sustancia dopamínica que liberan. No es mala idea, he pensado que si fabricáramos pan con esa hormona, la gente sería más amable y a lo mejor podríamos llegar a crear una factoría de aprovechamiento de energía besual.
(Aunque yo pienso que el panadero me hace trampa, porque cuando yo estornudo él se pone muy cerquita mía y creo que me roba algunos besos, sobre todo los que se le quedan pegados a la boca...)

yolandaresfriada